Empezar a estudiar inglés y toparse con una lista interminable de verbos que no siguen ninguna regla genera dudas en casi todos los estudiantes. Es habitual preguntarse cuántos verbos irregulares hay en inglés antes de decidir por dónde empezar a estudiarlos, sobre todo cuando el objetivo es avanzar con seguridad y sin depender solo de la memoria. En ESID Idiomas Las Rozas y Collado Villalba queremos ayudarte a resolverla con calma y sin presión añadida.
Qué son los verbos irregulares
Los verbos regulares forman su pasado y su participio añadiendo la terminación «ed» al infinitivo, algo que facilita mucho su aprendizaje desde las primeras semanas de clases de inglés en Madrid. Los irregulares, en cambio, cambian de forma según cada caso particular, sin seguir ningún patrón fijo aplicable a todos por igual. Por ejemplo, «go» se convierte en «went» y «eaten» proviene de «eat», dos transformaciones que ni siquiera comparten estructura entre sí.
Esta falta de regla es justo lo que genera más inseguridad al hablar en voz alta o al escribir un texto sencillo. Sin embargo, una vez que entiendes su lógica interna, memorizarlos se convierte en un proceso mucho más natural, casi como aprender vocabulario nuevo con contexto.
Cuántos verbos irregulares hay en inglés realmente
El número total de verbos en inglés irregulares puede rondar los doscientos, aunque esta cifra suele generar más ansiedad de la necesaria entre quienes recién comienzan. La buena noticia es que no todos se usan con la misma frecuencia en una conversación cotidiana ni aparecen igual de repartidos en los exámenes oficiales. En la práctica, con dominar entre cincuenta y setenta de los más comunes, cualquier estudiante puede desenvolverse con soltura en la mayoría de situaciones diarias, laborales o de certificación oficial.
Concentrar el esfuerzo en ese grupo reducido, en lugar de intentar abarcarlo todo desde el primer día, suele marcar la diferencia entre avanzar con motivación o abandonar a las pocas semanas. Priorizar calidad sobre cantidad, en este caso, ahorra mucho tiempo de estudio.
Patrones para agruparlos y estudiarlos mejor
Una de las estrategias más efectivas que se puede aplicar en clase o en practicas consiste en agrupar los verbos en inglés irregulares según su sonido o estructura, en lugar de memorizarlos como una lista aislada. Este método permite que el cerebro los asocie por familias, algo que facilita mucho su retención a largo plazo.
Algunos ejemplos de agrupaciones útiles son estos:
- Verbos que no cambian en ninguna de sus formas, como «put, put, put» o «cut, cut, cut».
- Verbos con un patrón de vocal similar, como «sing, sang, sung» o «ring, rang, rung».
- Verbos que comparten la misma terminación en pasado y participio, como «buy, bought, bought» o «think, thought, thought».
- Verbos que cambian de una vocal a otra siguiendo un mismo esquema, como «drink, drank, drunk» o «swim, swam, swum».
Aprenderlos por bloques, en lugar de por orden alfabético, ayuda a construir conexiones mentales mucho más sólidas.

Diferencia frente a los verbos regulares
Entender los verbos en inglés regulares e irregulares como dos grupos complementarios facilita mucho el aprendizaje diario. Los regulares ofrecen una base estable que sirve como punto de referencia desde el primer nivel, mientras que los irregulares aportan matices y expresividad al idioma, sobre todo en los verbos más usados del día a día.
De hecho, algunos de los verbos irregulares más frecuentes, como «be», «have» o «go», forman parte del vocabulario esencial desde las primeras clases. Por eso conviene introducirlos desde el principio, ya que aparecen constantemente en cualquier conversación básica, correo o examen.
Cómo practicarlos de forma efectiva
La teoría ayuda, pero la práctica constante es lo que realmente fija estos verbos en la memoria. Existen distintas formas de reforzarlos fuera del aula, y combinarlas suele dar mejores resultados que centrarse en una sola técnica.
- Redactar frases cortas usando el pasado de los verbos que más cuesten, relacionadas con la rutina diaria.
- Escuchar canciones o ver series en versión original, prestando atención a las formas verbales.
- Resolver ejercicios de verbos irregulares de forma periódica, en sesiones breves pero frecuentes.
- Repasar en voz alta antes de dormir, ya que reforzar oralmente ayuda a fijar la pronunciación junto con la forma escrita.
- Revisar los errores propios sin frustrarse, entendiendo que confundir formas es parte natural del aprendizaje.
Practicar un poco cada día suele dar mejores resultados que estudiar de forma intensiva justo antes de un examen.
Aprende inglés con acompañamiento cercano en Las Rozas y Collado Villalba
Dominar este tipo de vocabulario resulta mucho más sencillo cuando cuentas con la guía de un profesor que corrija tus errores y adapte el ritmo a tu nivel real. En ESID Idiomas contamos con amplia experiencia acompañando a estudiantes de todas las edades en nuestras sedes de ESID Las Rozas y ESID Collado Villalba, ayudándoles a superar precisamente este tipo de bloqueos con un método cercano y adaptado a cada persona.
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